nuevos y ricos\u00a0<\/em>residentes contrastaba con la transigencia de los vecinos de toda la vida, acostumbrados a los estragos de los locales de m\u00fasica alternativa que pululaban en el barrio desde los 90.<\/p>\nParec\u00eda que el silencio era un derecho que solo los m\u00e1s pudientes pod\u00edan reclamar.<\/p>\n
La gentrificaci\u00f3n sonora que estall\u00f3 hace poco m\u00e1s de un lustro en Powi\u015ble enfrentaba a dos bandos; de un lado los residentes m\u00e1s acaudalados. Los empresarios de la noche y hosteleros, de otro.<\/p>\n
A estos se uni\u00f3 una nutrida representaci\u00f3n de la escena art\u00edstica de Varsovia que no estaba dispuesta a que las quejas de aquellos capasen la efervescencia cultural de la capital polaca.<\/p>\n
Aunque para Kusia, el conflicto s\u00f3nico actual no supone sino el resurgir de una realidad latente en la sociedad polaca desde hace mucho tiempo. En ella el ruido desempe\u00f1a un papel pol\u00edtico y social.<\/p>\n
Hay que remontarse a principios del siglo XX, cuando movimientos antibarullo, como la Liga Anti-ruido o la Asociaci\u00f3n Alemana de Protecci\u00f3n contra el Ruido, surgen en algunos pa\u00edses de Europa.\u00a0En muchos de ellos lograron importantes avances en la protecci\u00f3n de la ciudadan\u00eda ante ruidos innecesarios.<\/p>\n
Lo que no cal\u00f3, en cambio, fueron los radicales fundamentos en los que se apoyaban algunos de sus l\u00edderes, como el fil\u00f3sofo Theodor Lessing, para quien el ruido era \u00abla expresi\u00f3n ac\u00fastica de las clases m\u00e1s bajas\u00bb. \u00a0<\/p>\n
Mientras las grandes ciudades europeas rechazaban los preceptos de Lessing por clasistas, en Polonia se impon\u00eda lo que el historiador B\u0142a\u017cej Brzostek denominaba \u00absolemnidad p\u00fablica\u00bb.<\/p>\n
Algo as\u00ed como la necesidad de impregnar de\u00a0urbanidad<\/em>\u00a0cada poro de la\u00a0vida urbana<\/em>. Kusiak rescata las palabras con las que un croata resumi\u00f3 su estancia en Varsovia durante los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de los 30:<\/p>\n\u00abAqu\u00ed no cantas ni silbas en la calle. La gente no habla en el tranv\u00eda. Nadie se r\u00ede, nadie grita en esta ciudad\u2026. Nadie est\u00e1 contento o se regocija. Nadie sonr\u00ede, ni siquiera las prostitutas, que caminan por las calles con la gravedad de una matrona\u00bb.<\/em><\/p>\nTuvieron que pasar varios a\u00f1os y otra guerra mundial para que aquella Varsovia devastada por las bombas se tornara ruidosa. Aunque fue por poco tiempo. El nuevo r\u00e9gimen socialista quer\u00eda proletarios disciplinados.<\/p>\n
Como explica Kusiak, \u00abla planificaci\u00f3n urbana socialista inclu\u00eda tanto la sincronizaci\u00f3n como la zonificaci\u00f3n de los sonidos\u00bb.<\/p>\n
Ni la m\u00fasica ni los estilos de vida\u00a0imperialista<\/em>s estaban bien vistos, y eso \u00faltimo inclu\u00eda pasar el tiempo libre en bares y cafeter\u00edas. Establecimientos que fueron prohibidos en muchas zonas residenciales en aras de preservar el sue\u00f1o y el buen descanso de los trabajadores.<\/p>\nPero el Muro cay\u00f3 y con \u00e9l la forma de vida impuesta hasta la fecha a los ciudadanos de los pa\u00edses del Este. En Polonia comenzaron a brotar bares y restaurantes en las hasta entonces zonas prohibidas.<\/p>\n
La cultura del silencio urbano comenz\u00f3 a perder vigencia. Algo que se hizo a\u00fan m\u00e1s evidente cuando los nacidos a partir de 1989 tuvieron edad para salir y divertirse.<\/p>\n
La\u00a0liberaci\u00f3n s\u00f3nica<\/em>\u00a0llegaba a los barrios de Varsovia, y con ella la gentrificaci\u00f3n ac\u00fastica ya que las quejas solo surg\u00edan entre los vecinos m\u00e1s acomodados. Los ricos reclamaban el silencio como parte de sus privilegios.\u00a0<\/p>\n\n
Fuente: yorokobu.es<\/a><\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"
\nLa espita ya estaba abierta. El chunda-chunda noct\u00edvago se encarg\u00f3 de prender la llama que desat\u00f3 la guerra del ruido en Varsovia. En 2013, la gentrificaci\u00f3n se escenific\u00f3 de forma ac\u00fastica en el barrio de Powi\u015ble de la capital polaca<\/h3>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[109],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/juristas-ruidos.org\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1078"}],"collection":[{"href":"https:\/\/juristas-ruidos.org\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/juristas-ruidos.org\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juristas-ruidos.org\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juristas-ruidos.org\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1078"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/juristas-ruidos.org\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1078\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/juristas-ruidos.org\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/juristas-ruidos.org\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/juristas-ruidos.org\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}