{"id":1536,"date":"2019-10-29T16:08:48","date_gmt":"2019-10-29T15:08:48","guid":{"rendered":"https:\/\/juristas-ruidos.org\/?p=1536"},"modified":"2019-11-07T10:38:19","modified_gmt":"2019-11-07T09:38:19","slug":"vivir-con-ruido-aumenta-el-riesgo-de-sufrir-un-ictus-grave","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juristas-ruidos.org\/vivir-con-ruido-aumenta-el-riesgo-de-sufrir-un-ictus-grave\/","title":{"rendered":"Vivir con ruido aumenta el riesgo de sufrir un ictus grave"},"content":{"rendered":"
Vivir en una zona ruidosa aumenta el riesgo de sufrir un ictus m\u00e1s grave, seg\u00fan constata un estudio colectivo del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones M\u00e9dicas (IMIM), el Hospital del Mar, el ISGlobal y la Universidad de Brown, en los Estados Unidos, que revela que la exposici\u00f3n a altos niveles de ruido procedente del tr\u00e1fico incrementa en un 30 por ciento\u00a0el riesgo de sufrir un ictus isqu\u00e9mico m\u00e1s grave.
\nPor contra, vivir cerca de zonas verdes hace caer este riesgo hasta un 25 por ciento, asegura el estudio, que publica la revista ‘Environmental Research’, y que es el primero que analiza estos factores en relaci\u00f3n con la gravedad de un accidente cardiovascular.
\nLos investigadores han analizado la influencia de los niveles de ruido, la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica –en concreto las part\u00edculas en suspensi\u00f3n de dimensi\u00f3n inferior a 2,5 micras (PM2.5)– y la exposici\u00f3n a zonas verdes en cerca de 3.000 pacientes atendidos en el Hospital del Mar por un ictus isqu\u00e9mico entre los a\u00f1os 2005 y 2014.
\nPara hacerlo, se han utilizado datos del Institut Cartogr\u00e0fic de Catalunya, as\u00ed como modelos para analizar los niveles de contaminantes atmosf\u00e9ricos, el mapa de ruido de Barcelona e im\u00e1genes por sat\u00e9lite para definir las zonas con vegetaci\u00f3n, adem\u00e1s del nivel socioecon\u00f3mico de las \u00e1reas de residencia de los pacientes.
\nLa investigadora del Grupo de Investigaci\u00f3n Neurovascular del IMIM y primera firmante del trabajo, Rosa Maria Vivanco, apunta que el estudio revela, por primera vez, la influencia en la gravedad del ictus isqu\u00e9mico de los niveles de ruido y la exposici\u00f3n a espacios verdes.<\/p>\n
“Hemos visto que hay un gradiente, a m\u00e1s espacios verdes, menos gravedad del ictus. Y a m\u00e1s ruido, m\u00e1s gravedad. Esto da pie a pensar que per se, tienen un papel independiente de otros factores que tradicionalmente se han relacionado con la gravedad inicial del ictus”, ha explicado.
\nA la vez, Xavier Basaga\u00f1a, uno de los autores del estudio e investigador del ISGlobal, centro impulsado por La Caixa, destaca que “la exposici\u00f3n a espacios verdes puede tener beneficios para la salud a trav\u00e9s de diferentes mecanismos.
\nPor ejemplo, puede reducir el estr\u00e9s, fomentar la interacci\u00f3n social o aumentar los niveles de actividad f\u00edsica”, y por contra, en este estudio no se ha podido observar una asociaci\u00f3n con la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica.
\nLos investigadores advierten de que una de las limitaciones del trabajo era la falta de variabilidad de concentraciones de contaminantes a los cuales est\u00e1 expuesta la poblaci\u00f3n del estudio, hecho que hac\u00eda dif\u00edcil llegar a una conclusi\u00f3n y que apunta que son necesarios m\u00e1s estudios en este campo.<\/p>\n
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“Estudios anteriores hab\u00edan mostrado que vivir en lugares con elevados niveles de contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica o ruido, o con menos \u00e1reas verdes, expone a la poblaci\u00f3n a un riesgo m\u00e1s alto de sufrir un ictus isqu\u00e9mico”, seg\u00fan Gregory A. Wellenius, del departamento de Epidemiolog\u00eda de la Universidad de Brown, y \u00faltimo firmante del estudio.
\nY a\u00f1ade: “Este trabajo ampl\u00eda nuestro conocimiento sobre este campo, mostrando que el lugar en el que vivimos no solo afecta al nivel de riesgo de sufrir un ictus, sino tambi\u00e9n su severidad cuando se produce”.
\nEn este sentido, los resultados indican que los pacientes que viv\u00edan en zonas con m\u00e1s ruido presentaban ictus m\u00e1s graves cuando llegaban al hospital.
\nLos investigadores han analizado sus efectos sobre d\u00e9ficits neurol\u00f3gicos como la alteraci\u00f3n del habla y la movilidad utilizando la escala NIHSS (National Institute of Health Stroke Scale), que valora los efectos de un accidente cerebrovascular.
\nEl objetivo de los investigadores no era determinar el nivel de ruido a partir del cual hay un incremento del riesgo, sino la detecci\u00f3n de un gradiente al comparar pacientes que viv\u00edan en zonas m\u00e1s ruidosas con los que lo hac\u00edan en \u00e1reas con menos ruido. En este sentido, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) recomienda unos niveles de contaminaci\u00f3n ac\u00fastica procedentes del tr\u00e1fico de un m\u00e1ximo de 53 decibelios durante el d\u00eda y de 45 durante la noche.
\n“La media del nivel de ruido en el cual han sido expuestos los pacientes y tambi\u00e9n la poblaci\u00f3n del \u00e1rea del estudio, obliga a una reflexi\u00f3n, ya que est\u00e1 considerablemente por encima de los recomendados por la OMS”, apuntcfpa Carla Avellaneda, investigadora del IMIM y firmante del trabajo.
\nEl mismo grupo de investigadores ya revel\u00f3 que los altos niveles de contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica procedente de los motores di\u00e9sel inciden en un incremento del 20 por ciento del riesgo de sufrir un ictus aterotromb\u00f3tico.<\/p>\n