{"id":2823,"date":"2022-03-07T11:51:21","date_gmt":"2022-03-07T10:51:21","guid":{"rendered":"https:\/\/juristas-ruidos.org\/?p=2823"},"modified":"2022-03-07T11:52:06","modified_gmt":"2022-03-07T10:52:06","slug":"el-supremo-manda-a-prision-al-dueno-de-un-bar-de-madrid-por-el-insufrible-ruido-del-local","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juristas-ruidos.org\/el-supremo-manda-a-prision-al-dueno-de-un-bar-de-madrid-por-el-insufrible-ruido-del-local\/","title":{"rendered":"El Supremo manda a prisi\u00f3n al due\u00f1o de un bar de Madrid por el \u201cinsufrible ruido\u201d del local"},"content":{"rendered":"
El due\u00f1o de un bar de Madrid tendr\u00e1 que ir a prisi\u00f3n por el “insufrible ruido” que, seg\u00fan los jueces, hizo la vida imposible a un matrimonio vecino durante un a\u00f1o. El Tribunal Supremo ha decidido confirmar la condena de tres a\u00f1os y medio de prisi\u00f3n que le impusieron los jueces madrile\u00f1os, en una sentencia que le reprocha su “inc\u00edvico comportamiento” por no hacer nada por evitarlo a pesar de las continuas advertencias de la Polic\u00eda Municipal. El caso sigue el guion habitual de este tipo de casos, con el incumplimiento reiterado de las advertencias de los vecinos, el ayuntamiento y la Polic\u00eda y los trastornos de sue\u00f1o y de ansiedad que padecen los afectados.<\/p>\n
El caso que ha estudiado la sala de lo penal es el de un bar del Alto de Extremadura, en el distrito madrile\u00f1o de Latina. El condenado se puso al frente del local en febrero de 2015 y, desde entonces y a lo largo de un a\u00f1o, seg\u00fan los jueces, “incumpli\u00f3 sistem\u00e1ticamente” la normativa de ruidos de Madrid y desoy\u00f3 las advertencias de la Polic\u00eda Municipal cuando fueron a hacer mediciones de ruido hasta en cinco ocasiones. En las cinco el ruido superaba ampliamente los l\u00edmites legales de decibelios.<\/p>\n
El ruido de la m\u00fasica, seg\u00fan declara probado la sentencia a la que ha tenido acceso elDiario.es, iba directo a la habitaci\u00f3n de un matrimonio que viv\u00eda encima de la discoteca. El local no ten\u00eda un limitador de sonido y tampoco ten\u00eda el aislamiento correcto, y seg\u00fan los polic\u00edas que declararon en el juicio tambi\u00e9n era impermeable a las advertencias. “Ten\u00edamos que acudir de paisano, porque si \u00edbamos de uniforme nos reconoc\u00edan y bajaban el volumen”, cont\u00f3 uno. “El ambiente era agresivo y cuando nos march\u00e1bamos en el coche volv\u00edan a subir el volumen”, dijo otro<\/p>\n
Uno de los agentes fue contundente: “El ruido en la casa era importante, insoportable”, dijo. Tampoco hicieron caso al t\u00e9cnico inspector del Ayuntamiento de Madrid cuando les cit\u00f3 para hacer una inspecci\u00f3n del local. Y los ruidos y vibraciones eran de tal calibre que, como cont\u00f3 una de las personas afectadas, “las zapatillas se mov\u00edan solas en el suelo”. Su marido relat\u00f3 c\u00f3mo eran insultados cuando ped\u00edan que bajara el volumen de la m\u00fasica y que, sin m\u00fasica, segu\u00edan escuchando los gritos y peleas. “Desde esa fecha el ‘lexatin’ fue mi compa\u00f1ero de fatigas”, dijo durante el juicio, y lleg\u00f3 a asegurar que “fui despedido hace dos a\u00f1os por bajo rendimiento, consecuencia de la falta de sue\u00f1o”. El problema no era nuevo: el anterior due\u00f1o del bar tambi\u00e9n les hab\u00eda hecho la vida imposible con el ruido.<\/p>\n
Varias personas que viv\u00edan en las inmediaciones de esta discoteca describieron c\u00f3mo el ruido persist\u00eda hasta las primeras horas de la ma\u00f1ana. “Horrible, insoportable, dijo una de ellas que reconoci\u00f3 que nunca hab\u00eda permitido que la Polic\u00eda hiciera mediciones en su casa por miedo a que los due\u00f1os del bar supieran qui\u00e9n era y d\u00f3nde viv\u00eda.<\/p>\n
El Tribunal Supremo acaba de rechazar el \u00faltimo recurso interpuesto por el antiguo due\u00f1o del bar – abandon\u00f3 el local en los primeros meses de 2016 – por un delito contra el medio ambiente: tres a\u00f1os y medio de c\u00e1rcel, una multa de 2.400 e indemnizaciones para el matrimonio que rozan los 10.000 euros en total. El acusado reiter\u00f3 ante la sala de lo penal los argumentos que ya expuso durante el juicio: que no sab\u00eda que ten\u00eda que acometer reformas y que no sab\u00eda que el ruido de su bar estaba molestando a sus vecinos.<\/p>\n
Este \u00faltimo argumento ha servido, en otras ocasiones, para exonerar a due\u00f1os de bares ruidosos cuando no hay pruebas de que fueran correctamente apercibidos de las consecuencias de poner la m\u00fasica tan alta. Fue as\u00ed, por ejemplo, en el caso del due\u00f1o de un bar de Pozuelo de Alarc\u00f3n para quien la Fiscal\u00eda lleg\u00f3 a pedir cuatro a\u00f1os de c\u00e1rcel. Pero ese no es el caso del due\u00f1o de este bar del Alto de Extremadura: los jueces entienden que hay pruebas de sobra para declarar probado que simplemente hizo caso omiso a las advertencias.<\/p>\n
El ruido, seg\u00fan el Tribunal Supremo, fue una “fuente permanente de perturbaci\u00f3n” para los vecinos y, adem\u00e1s, “el propio encargado del local era consciente de la molestia que ocasionaban los ruidos que de all\u00ed sal\u00edan”. El acusado “conoc\u00eda las consecuencias que ocasionaba con su inc\u00edvico comportamiento, sin importarle el riesgo de grave perjuicio para la salud de las personas”, sigue el Supremo, que califica de “insufrible ruido” lo que padecieron los vecinos durante un a\u00f1o entero. La condena implica que tendr\u00e1 que entrar obligatoriamente en prisi\u00f3n aunque, seg\u00fan fuentes del caso, no ha empezado todav\u00eda la fase de ejecuci\u00f3n.<\/p>\n
La sentencia que afecta a este bar de Madrid repite un patr\u00f3n que puede encontrarse en la mayor\u00eda de sentencias del Tribunal Supremo sobre el ruido en este tipo de locales: a\u00f1os de quejas de vecinos, inspecciones, sanciones y apercibimientos que no provocan el final del problema, y sentencias que un lustro m\u00e1s tarde imponen penas de prisi\u00f3n al due\u00f1o del local cuando los afectados ya padecen trastornos de ansiedad y de sue\u00f1o. La t\u00f3nica general en los casos juzgados es que los due\u00f1os de los bares ruidosos hacen caso omiso de las advertencias y que siempre bajan el altavoz de forma definitiva demasiado tarde.<\/p>\n
Un caso significativo es el de los due\u00f1os de una discoteca del municipio conquense de Las Pedro\u00f1eras, que fueron condenados a dos a\u00f1os y medio de c\u00e1rcel por el ruido de su local, que llev\u00f3 a los vecinos a mudarse de casa para no seguir padeciendo la m\u00fasica alta. La sentencia del caso refleja que la Polic\u00eda lleg\u00f3 a firmar 46 atestados por desobediencia a los due\u00f1os del local, adem\u00e1s de la existencia de varias multas y una orden de clausura del Ayuntamiento.<\/p>\n
Otra sentencia, revelada en diciembre por elDiario.es, rebaj\u00f3 la condena impuesta al due\u00f1o de un bar de la localidad de Pasaia (Gipuzkoa) que molest\u00f3 a los vecinos de arriba con sus ruidos y vibraciones durante 11 a\u00f1os, entre 2002 y 2013. En esos a\u00f1os los inquilinos se quejaron ante la Polic\u00eda, el consistorio y la Justicia y el due\u00f1o no acondicion\u00f3 el local para que no emitiera estos ruidos hasta m\u00e1s de una d\u00e9cada despu\u00e9s. En la localidad barcelonesa de Berga tuvieron que pasar dos a\u00f1os hasta que el ayuntamiento precintase un bar ruidoso, y a\u00fan as\u00ed los due\u00f1os rompieron el precinto y volvieron a poner el local en marcha. Fueron indultados parcialmente el verano pasado.<\/p>\n
Todas las sentencias dibujan tambi\u00e9n unas consecuencias similares para los vecinos de estos locales, m\u00e1s o menos graves en funci\u00f3n del tiempo que estuvieron expuestos al ruido. Trastornos del sue\u00f1o e incluso ansiedad por la incapacidad para conciliar el sue\u00f1o durante a\u00f1os, as\u00ed como el agravamiento de problemas de salud previos como depresi\u00f3n, estr\u00e9s, cansancio cr\u00f3nico e incluso enfermedades cardiovasculares.<\/p>\n